¿Habéis imaginado la potencialidad estratégica de poder introducir una base de datos espacial de sentimientos humanos en nuestros análisis de geomarketing?
Quiero que dejéis de un lado la objetividad que a los cartógrafos y demás técnicos nos caracteriza. Vamos a sumergirnos en el mundo de la subjetividad emocional para tratar de objetivizarla.
Lo sé, no es forma de empezar un post cuando ni siquiera he hecho alusión a la idea que quiero tratar. Os pongo en contexto:
Citas de Enrique Jimeno en 'El sueño del cartógrafo'
Voy a hablaros de la representación cartográfica de realidades subjetivas, de la GeografÃa Emocional.
La idea se basa en que el ser humano decide su comportamiento espacial no en función del medio geográfico real, sino de la percepción que posee del mismo. Ésta se configura tras la recepción de una información que es filtrada por el sistema de valores de cada individuo y da lugar a una decisión de comportamiento.
Las emociones son cruciales a la hora de configurar el espacio público. SerÃa equivocado valorar las percepciones como factor que distorsiona la racionalidad de las representaciones cartográficas.
La realidad no es percibida del mismo modo por las personas, es una mezcla de percepciones. La geografÃa emocional hace converger la objetividad del dato de la geolocalización con la subjetividad de la sensación que todos y cada uno tenemos de la realidad.
Unos datos de tal naturaleza podrÃan representarse con unas isolÃneas de percepción o bien unas zonas de influencia trazadas en función de valores dados según qué puntos de interés en el terreno son más significativos para las personas. Dichas isolÃneas mostrarÃan un gradiente que irÃa, por ejemplo, de la percepción de una zona residencial para turistas como recurso antiecologista con la cercanÃa a un Parque Natural a la percepción económico-productiva a mayor lejanÃa del lugar protegido.
¿Cómo obtendrÃamos la minerÃa de datos necesaria para representar esa subjetividad geolocalizada? ¿Cómo clasificamos y procesamos esos datos según nuestros intereses?
Son cuestiones sobre las que, en el próximo artÃculo, daré algunas ideas en cuanto a captura, procesamiento de datos emocionales y la correspondiente elaboración de cartografÃa dinámica o evolutiva.
2 Comments to “GeografÃa emocional: lugares como espacios existenciales”
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Geomarketing y Geolocalización para el Social Media Marketing says:
[...] hilo del pasado artÃculo en geomk sobre la geografÃa emocional, y como continuación, os voy a ilustrar un ejemplo práctico muy interesante y del que ya mucho se [...]
Margarito Rojas says:
La GeografÃa de la Felicidad
Muchos autores han intentado describir qué es la felicidad, pero son muchos menos los que nos han enseñado dónde se encuentra, por qué algunos paÃses parecen ser más felices que otros y cómo un cambio de escenario puede conllevar, al mismo tiempo, un cambio de humor. Eric Weiner ha viajado durante las últimas dos décadas, como corresponsal periodÃstico, a más de treinta paÃses en estado de catástrofe o conflicto. Sin embargo, en La GeografÃa de la Felicidad quiso dar un golpe de timón y contar la otra cara de la historia. Para ello visitó paÃses tan distantes como: – India, donde la felicidad y la miseria viven puerta con puerta. – Suiza, donde sus habitantes piensan que el mayor enemigo de la felicidad es la envidia. – Islandia, que a pesar de ser un lugar frÃo y remoto es uno de los lugares más felices del planeta, y el autor averigua que esto ocurre por una buena razón… Bután, Qatar, Estados Unidos, los PaÃses Bajos…Diez destinos completan su ruta y varios filósofos y escritores ejercen de compañeros de viaje de Weiner. Este libro consigue algo insólito: convertir el viaje interior y psicológico que realiza el autor en un relato tan sabio y entretenido como el del viaje que realiza su pasaporte. Dice el autor: No soy un filósofo, asà que voy a soltarlo sin más: el dinero importa, pero menos de lo que creemos y no en el sentido en que pensamos. La familia es importante. También los amigos. La envidia es tóxica, como lo es el pensar demasiado en cualquier cosa. Las playas son opcionales. La confianza y la gratitud no lo son. Diez paÃses recorridos. Y dentro de la mochila, una brújula que no apunta al Polo Norte sino a un destino con más magnetismo: ¿dónde se encuentra la verdadera felicidad? Al regreso del viaje, Eric Weiner llegó a la conclusión antes citada, que podrÃa parecer demasiado simplista si no se lee con los ojos de quien ha conocido las diferentes facetas del sentimiento más perseguido por la humanidad a lo largo y ancho del planeta.